jueves, 1 de septiembre de 2016

nacimiento del bebe mas hermosoooo

SEÑALES DE QUE EL PARTO HA COMENZADO:

Algunas mujeres son conscientes desde el primer momento que su parto ha comenzado, sin embargo, a otras les cuesta identificar las señales de que el trabajo de parto se ha iniciado, sobre todo si son mamá primerizas. Conocer los diferentes signos que preceden al nacimiento de tu bebé te ayudará a vivir el proceso con menos ansiedad.

Signos de que el parto ha comenzado

Síntomas de parto
Te preguntarás cuáles son los síntomas del parto y cuándo debes acudir al hospital. Hay una serie de reacciones que provocan la dilatación del cuello del útero. Será la matrona o ginecólogo quienes te confirmen mediante un tacto vaginal que estás preparada para dar a luz, pero saber cuáles son las señales que preceden al parto te ayudarán en este momento. 
Expulsión del tapón mucoso: cuando el cuello del útero comienza a dilatarse, se puede producir la pérdida del tapón mucoso, un flujo espeso y de color marrón que ha mantenido sellado el cuello del útero durante las 40 semanas de embarazo para proteger al bebé de posibles infecciones. La expulsión del tapón puede producirse semanas, días u horas antes del parto. Sólo este hecho no es síntoma suficiente para acudir al hospital, pero puede mantente alerta porque el parto está cerca. 
Calambres y dolor: el bebé ha de descender por la pelvis y rotar sobre sí mismo para que se produzca el nacimiento. Este descenso se puede desencadenar días antes del parto. Esto provoca que sientas calambres en la parte final de la espalda o en las ingles, además de presión en la pelvis y el recto. También podrías sentir más ganas de orinar ya que el útero está presionando mucho más la vejiga.

Romper aguas: la ruptura de la bolsa que contiene el líquido amniótico que rodea al bebé durante el embarazo produce la expulsión de líquido por la vagina, se produce de manera constante y aumenta con los movimientos. Notarás que te mojas. Si ocurre esto, acude al hospital, en la mayoría de las embarazadas es un síntoma de parto y comienzan a tener contracciones después de la rotura de la bolsa amniótica. 
Contracciones: es el síntoma más evidente de que el parto ha comenzado. Cada mujer siente las contracciones de una manera diferente, incluso una misma mujer puede sentirlas diferentes en cada parto. Durante las contracciones, el abdomen se vuelve duro y se sucede un dolor en la espalda y el bajo abdomen. Pueden percibirse como dolores de menstruación pero de forma más intensa. No hay que confundir a estas contracciones con las de Braxton Hicks. La diferencia entre ambas es que estas no ceden aunque cambies de postura.

Cuándo acudir al hospital

Si estás cerca de la fecha probable de parto habrás de tener en cuenta estos síntomas para acudir al hospital:
- si has roto aguas
- si se produce un sangrado abundante
- cuando las contracciones no ceden al reposo, duran alrededor de un minuto, se producen con un intervalo de 5 minutos y llevan un ritmo estable durante más de media hora.
DESARROLLO FÍSICO Y MENTAL DEL BEBE:

Los primeros años de un bebé son fundamentales para su desarrollo físico, emocional y psicológico. Durante estos primeros doce meses, los cambios que experimentará tu bebé son espectaculares, ya que duplicará su peso y su talla y crecerá más rápido que en toda su vida.
Aunque todavía es muy pequeño, en estos primeros meses de vida comienza a forjarse su personalidad, empieza a desarrollarse su inteligencia y aparecen las primeras bases de su comportamiento. A modo de pequeños detalles podrás vislumbrar cómo será tu pequeño cuando cuando sea mayor.

El crecimiento por etapas del bebé

El desarrollo del bebé
Los bebés crecen por etapas. Cada una de ellas lleva su tiempo y tiene su proceso. Estas etapas, unas veces son más rápidas y otras más lentas, pero todas son igual de importantes y bonitas. Por este motivo, los padres deben saber disfrutarlas cada una en su momento. Ten en cuenta que cada niño marca la pauta de su desarrollo evolutivo y, por eso, el proceso de aprendizaje de cada pequeño será distinto. Evita hacer comparaciones por un lado y por otro, forzar o presionar al bebé o al niño para que consiga sus objetivos. Al contrario, trata de ser paciente y comprensivo con ellos. Cada bebé tiene su propio ritmo.

Todas las etapas del bebé, mes a mes

Por esa razón, GuiaInfantil.com ofrece una serie de artículos y reportajes sobre laevolución del bebé: su crecimiento físico y su evolución cognitiva paso a paso. Con nosotros descubrirás lo que tu bebé puede hacer en cada momento según su edad, sus habilidades y cuáles son los logros que puede alcanzar cada mes y año que cumpla. Es necesario dejar claro de que los datos aquí publicados no son, de ninguna forma, más importantes que la palabra del pediatra. Cada bebé o niño es un mundo distinto, y sus habilidades y capacidades dependerán de la educación y de los estímulos que reciban. Y recordamos: las informaciones que ofrecemos son de carácter meramente orientativo para los padres.
Desarrollo del bebé mes a mes
Primer añoSegundo año
Mes 1Mes 7Mes 13Mes 19
Mes 2Mes 8Mes 14Mes 20
Mes 3Mes 9Mes 15Mes 21
Mes 4Mes 10Mes 16Mes 22
Mes 5Mes 11Mes 17Mes 23
Mes 6Mes 12Mes 18Mes 24
SÍNTOMAS QUE INDICAN SI VA A NACER EL BEBE:

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¿Cómo puedo saber si ha iniciado la labor de parto?

No se sabe con seguridad qué es lo que desencadena el inicio del parto, y no hay manera de predecir el momento exacto en el que este empezará. Podrías notar algunas señales del inicio del parto y que tu bebé aún tarde días o semanas en nacer. 

De hecho, tu cuerpo comienza a "prepararse" para el parto aproximadamente un mes antes del nacimiento. A medida que la fecha se aproxima, puedes empezar a sentir algunos síntomas nuevos, aunque también puede ser que no notes nada. 

Estos son algunos síntomas que puedes experimentar en las semanas o días previos al inicio del parto:

  • Tu bebé "desciende"
Si este es tu primer embarazo, unas semanas antes del comienzo del parto puedes sentir lo que se conoce como "encajamiento". 

Esto quiere decir que el bebé baja y se encaja en la pelvis, preparándose para el nacimiento. Puedes notar que tienes más peso en la pelvis, pero respiras mejor, porque disminuye la presión en tu caja toráxica. 


  • Notas un aumento en las contracciones Braxton Hicks
El incremento en la frecuencia e intensidad de las contracciones Braxton Hicks puede ser un indicio de preparto, que es el periodo durante el cual el cuello del útero comienza a madurar (ver abajo) y se prepara para el "verdadero" parto. En esta etapa, algunas mujeres también experimentan cólicos similares a los dolores de la menstruación. 

En algunas ocasiones al acercarse el "verdadero" parto, las contracciones Braxton Hicks pueden ser relativamente dolorosas y ocurren con una frecuencia de 10 a 20 minutos, lo que te podría hacer pensar que el parto ha comenzado. 

Sin embargo, si las contracciones no aumentan de manera constante su duración, ni intensidad ni se dan cada vez más cerca una de la otra, causando que el cuello del útero dilate de manera progresiva, lo más probable es que lo que estés sintiendo sea lo que se conoce como "falso parto". 


  • El cuello del útero comienza a cambiar
En los días y semanas previos al parto, los cambios en el tejido conectivo del cuello del útero causan que este se ablande. Además puede que las contracciones Braxton Hicks realicen el trabajo preliminar de afinar y quizás abrir un poco el cuello del útero. 

Si ya has dado a luz anteriormente, es más probable que el cuello del útero se dilate un centímetro o dos antes del inicio del parto. Sin embargo, ten en cuenta que aun si estás en la semana 40 de tu primer embarazo y tienes un centímetro de dilatación, no hay garantía de que el parto sea inminente. 

Cuando tu fecha de parto esté próxima o ya haya llegado, tu médico te hará un examen vaginal durante las visitas prenatales para observar si se ha producido algún cambio en el cuello del útero. 


  • Expulsas el tapón mucoso o notas un "flujo con sangre"
Si el cuello del útero comienza a dilatarse al aproximarse el momento del parto, puedes expulsar el tapón mucoso, una cantidad pequeña de flujo mucoso y espeso que ha mantenido sellado el cuello del útero durante los últimos nueve meses. 

Puede que pierdas todo el tapón de una sola vez, o en forma de flujo vaginal intenso durante varios días. El flujo puede estar teñido de sangre (y ser de color marrón, rosa o rojo). Las relaciones sexuales o un tacto vaginal también pueden afectar el tapón mucoso y provocar un flujo sanguinolento, incluso si el parto no va a empezar en los próximos días. 

Los síntomas de que el parto es inminente o que ya ha comenzado incluyen:


  • Tus contracciones aumentan en intensidad y en frecuencia
A diferencia de las contracciones de Braxon Hicks, las contracciones de parto son más prolongadas, más intensas y más frecuentes pues están haciendo que tu cervix se dilate.

  • Rompes la fuente de aguas
Cuando el saco amniótico lleno del líquido que recubre al bebé se rompe, el fluido se elimina por la vagina. Debes llamar de inmediato a tu médico o partera cuando notes que te empieza a salir líquido, ya sea que salga mucha o poca cantidad. 

La mayoría de las mujeres comienzan a tener contracciones regulares antes de romper la fuente, pero en algunos casos la fuente se rompe antes de que empiecen las contracciones. Generalmente, cuando esto sucede el parto se desencadena rápidamente. 

Si las contracciones no se producen por sí solas en las horas posteriores a la ruptura de la fuente, tendrán que inducirte el parto, ya que tu bebé corre más riesgo de infección al no contar con la protección contra gérmenes que le brindaba el saco amniótico.

¿Qué pasa si se me rompe la fuente pero no tengo contracciones?

Si las contracciones no se producen por sí solas en las horas posteriores a la ruptura de la fuente, tendrán que inducirte el parto, ya que tu bebé corre más riesgo de infección al no contar con la protección contra gérmenes que le brindaba el saco amniótico.Si un estudio indica positivo en estreptococo B tu doctor podría pedirte que vayas de inmediato al hospital para tratarte con antibióticos.

¿Cómo puedo saber si ha comenzado el "verdadero" parto?

Generalmente no es posible detectar con exactitud cuándo comienza el "verdadero" parto porque las primeras contracciones de parto pueden parecerse a las contracciones Braxton Hicks que has estado sintiendo durante semanas. 

Sin embargo, es probable que el parto haya comenzado si las contracciones aumentan cada vez más en duración, intensidad y frecuencia. Pueden producirse aproximadamente cada 10  a 20 minutos al principio, pero no cesarán ni se reducirán hagas lo que hagas. Y cuando llegue el momento, se volverán más dolorosas y próximas entre sí. Pero si son irregulares podría ser lo que se conoce como "parto falso". 

En algunos casos, las contracciones fuertes y regulares empiezan de repente. Es diferente para cada mujer y en cada embarazo. Si notas algo de sangre probablemente sean las contracciones de parto verdadero. 

¿Cuándo debo llamar a mi médico o partera?

Hacia el final del embarazo, tu médico o partera te explicará cuándo debes avisarle de que estás teniendo contracciones, y en qué momento debes ir al hospital o centro de maternidad. Estas instrucciones dependerán de tu situación particular, como por ejemplo, si tienes complicaciones durante el embarazo, si el médico considera que el embarazo es de alto riesgo por algún motivo, si es tu primer bebé o no, o si existen razones prácticas como la distancia de tu casa al hospital o centro de maternidad, por las cuales es aconsejable ir relativamente pronto. 

Eso también dependerán de las preferencias personales del médico, ya que algunos prefieren que se les advierta con más tiempo que otros. 

Si tu embarazo no presenta complicaciones, probablemente te dirán que te quedes en casa hasta que las contracciones duren aproximadamente un minuto cada una, y empiecen cada cinco minutos, durante más o menos una hora. (La frecuencia de las contracciones se mide desde el comienzo de una contracción hasta el comienzo de la siguiente). Por regla general, si tu embarazo es de alto riesgo, querrán que te comuniques con ellos antes. 

No tengas miedo de llamar si piensas que ha llegado el momento aunque los síntomas no sean claros. Los médicos y las parteras están acostumbrados a recibir llamadas de mujeres que no están seguras de si el parto ha comenzado y que necesitan consejo. Es parte de su trabajo. 

Y la verdad es que la comunicación oral ayuda mucho porque tu médico o partera puede inferir muchas cosas a través del tono de tu voz. Te preguntará la frecuencia, duración e intensidad de tus contracciones (notará si puedes hablar durante una contracción) y cualquier otro síntoma que tengas. 

Y por último, aunque tu embarazo no haya tenido complicaciones hasta el momento, asegúrate de llamar a tu médico o partera inmediatamente (y en caso de que no los encuentres, dirigirte al hospital) en las siguientes situaciones:

  • Se te rompe la fuente (o la bolsa de aguas) o sospechas que estás perdiendo líquido amniótico antes de la semana 37 lo que es señal de parto prematuro. Otras señales de parto prematuro es dolor abdominal, descargas vaginales inusuales, sangrar o manchar, dolor en la espalda baja o en la pelvis.
  • Si el líquido es de color amarillo, café o verdoso, díselo al médico, porque esto señala la presencia de meconio (las primeras heces del bebé), y a veces puede indicar sufrimiento fetal. Es importante también que le digas si el flujo tiene sangre.
  • Notas que el bebé está menos activo.
  • Tienes sangrado vaginal (a menos que sea solo el tapón mucoso, es decir, un flujo con un hilo de sangre), dolor abdominal fuerte y constante, o fiebre.
  • Comienzas a tener contracciones antes de la semana 37 o tienes algún otro síntoma de parto prematuro.
  • Tienes dolores de cabeza severos o persistentes, cambios en la visión, dolor intenso o mucha molestia en la parte alta de tu abdomen, hinchazón anormal, o cualquier otro síntoma de preeclampsia.

Muchas mujeres piensan que muchos de los síntomas arriba mencionados son parte del embarazo, mientras que otras se preocupan porque creen que cada nuevo síntoma es una señal de algo grave. Saber qué síntomas del embarazo constituyen emergencias te ayudará a decidir si debes llamar a tu doctor. 

Pero recuerda que cada embarazo es diferente y ninguna guía ni artículo incluye todas las situaciones que se puedan presentar. Así es que si no estás segura si un síntoma es grave o si te sientes incómoda o algo te causa preocupación, confía en tus instintos y llama a tu médico o partera. Si algo no está bien, recibirás la ayuda necesaria. Y si todo está bien, te sentirás más tranquila de saberlo. 

¡Lee en nuestra comunidad de lo que están hablando otras mamás que también van a dar a luz pronto! 

http://espanol.babycenter.com/a700418/s%25C3%25ADntomas-que-indican-que-va-a-empezar-el-parto#ixzz4J0L4jX9v

jueves, 25 de agosto de 2016

Un Bebe por Minuto - Lydia y Phil Tendayi y Maxwell Kate y Nick - Parte2...









Conoce el parto en el agua
Es aconsejable que evalúes todas las opciones de partos, para que tomes la mejor decisión. A continuación te contamos sobre el parto en el agua.
  • El medio acuático es muy placentero para la madre, debido a que el agua relaja los músculos y estimula la producción de endorfinas, lo que disminuye la sensación de dolor. Además, acelera la fase de dilatación.
  • La posición vertical del parto en el agua facilita la expulsión del bebé, porque su peso hace más presión por acción de la fuerza de gravedad.
  • Cuando la madre tiene 5 cm de dilatación, se acomoda en una bañera: piscina especial con agua filtrada o potable a unos 37 grados centígrados de temperatura.
  • La temperatura del agua es prácticamente la misma que la del líquido amniótico, por lo que el bebé no sufre ningún shock por el cambio de temperatura.
  • El bebé recibe el oxígeno a través del cordón umbilical, igual que ha ocurrido durante los nueve meses de gestación. Además, cuenta con un reflejo autónomo, el reflejo de inmersión que le impide tragar agua.
  • En cuanto el bebé siente un cambio ambiental del agua al aire, se produce una cadena de respuestas químicas, hormonales y físicas que hacen que comience a respirar.
  • Una vez se haya producido el alumbramiento, el recién nacido y la madre deben salir inmediatamente del agua.
  • Es preferible que la temperatura de la habitación donde se encuentra la piscina sea semejante a la del agua para evitar cambios de temperaturas bruscos para el bebé.
  • Si se presenta alguna complicación en el trabajo de parto, la madre debe salir del agua y dejar que el médico intervenga.
  • La preparación previa es fundamental. Desde el cuarto o el quinto mes de embarazo, las parejas pueden asistir a un curso psicoprofiláctico, para que aprendan los ejercicios y métodos de relajación y respiración.
  • No todas las madres pueden tener un parto en el agua. Si tu embarazo es de alto riesgo, esta opción no es la más recomendable. Consulta con tu médico.

Bebe prematuro de 7 meses y medio (aunque no lo crean)







PARTO PREMATURO:

¿Qué son el parto y el nacimiento prematuros?

Un parto prematuro ocurre cuando comienzas a sentir contracciones regulares que hacen que tu cuello uterino (el canal que comunica el útero con la vagina) se empiece a abrir o a adelgazar antes de la semana 37 de embarazo. 

Cuando das a luz antes de la semana 37, también se considera prematuro al bebé. 

Si tu parto empieza prematuramente, eso no quiere decir que darás a luz a un bebé prematuro. Aproximadamente la mitad de las mujeres que experimentan el comienzo de un parto prematuro acaban dando a luz a las 37 semanas o más tarde. 

Alrededor de una cuarta parte de todos los nacimientos prematuros son planeados. Por ejemplo, el equipo médico puede decidir inducir el parto o practicar una cesárea antes de las 37 semanas de embarazo debido a una complicación médica grave, como una preeclampsia intensa, o porque el bebé ha dejado de crecer. 

El resto son nacimientos prematuros espontáneos. Un nacimiento prematuro espontáneo ocurre cuando el parto empieza antes de tiempo, cuando se rompe la fuente de aguas antes de lo previsto, o cuando el cuello uterino se dilata prematuramente sin contracciones, lo que se denomina insuficiencia cervical o cervicouterina. 

Aproximadamente el 12 por ciento de los bebés en los Estados Unidos son prematuros. Esta cifra es tres veces más alta de lo que era en la década de los ochenta. Hoy en día hay más mujeres que recurren a tratamientos de fertilidad, lo cual aumenta la probabilidad de que tengan gemelos o más bebés, que tienden a nacer antes de llegar a término. También hay más mujeres que retrasan el embarazo, y la posibilidad de concebir gemelos aumenta a medida que te vas haciendo más mayor. 

¿Qué puede pasar si mi bebé nace prematuro?

El nacimiento prematuro puede causar serios problemas de salud al bebé, o incluso su muerte, sobre todo si ocurre muy temprano. En general, cuanto más maduro es el bebé en el momento del nacimiento, más probabilidades hay de que sobreviva y menos de que tenga problemas de salud. 

Algunos bebés prematuros tienen problemas para respirar. El nacimiento prematuro también aumenta el riesgo de que los bebés sufran un derrame cerebral. El sistema nervioso, el tracto intestinal y otros órganos también pueden resultar afectados. Los bebés prematuros tienen más tendencia a padecer infecciones e ictericia y pueden tener dificultades para alimentarse, así como para mantener una temperatura corporal estable. 

Los bebés que sobreviven pueden sufrir problemas de salud a largo plazo, incluyendo enfermedades pulmonares crónicas, problemas de visión y audición, parálisis cerebral y problemas de desarrollo. 

La mayoría de los bebés prematuros nacen entre las semanas 34 y 37. Si estos bebés prematuros no presentan otros problemas, usualmente gozan de mejor salud que los bebés que nacen más temprano, pero aun así corren más riesgo de tener problemas que los bebés que nacen más tarde. 

Si tu parto empieza antes de la semana 34 y no hay una razón médica que requiera un alumbramiento inmediato, tu médico quizás logre retrasar el parto algunos días. Esto le ofrece la oportunidad de suministrar corticoesteroides al bebé, que ayudan a que sus pulmones y otros órganos se desarrollen más rápido, lo que aumenta enormemente sus probabilidades de sobrevivir y reduce lo más posible algunos de los riesgos asociados con el nacimiento prematuro. 

Hoy en día existen muchos avances tecnológicos para ayudar a tratar a los bebés prematuros. Para sacar el máximo partido de ellos, los bebés prematuros permanecen en el hospital, en la sala de cuidado intensivo neonatal. 

Este video te da un paseo virtual por una sala de cuidado intensivo neonatal 

¿Qué es lo que produce un parto prematuro?

Si bien generalmente se desconoce la causa, hay distintos factores que pueden influir en un parto prematuro: 


  • Una infección

Algunas infecciones del aparato genital se asocian a un mayor riesgo de parto prematuro. Las sustancias que producen las bacterias pueden debilitar las membranas que rodean al saco amniótico y provocar su ruptura temprana. Incluso si las membranas permanecen intactas, las bacterias pueden causar una infección e inflamación en el útero, lo que podría acabar provocando un parto prematuro. 

Seguramente en tu primera visita prenatal te hicieron pruebas para descartar infecciones de transmisión sexual tales como clamidia y gonorrea. Si dieron positivas, tanto tú como tu pareja deberían haber recibido tratamiento de inmediato. Unas semanas después te deberían haber hecho otra prueba y te habrán pedido que uses condones al tener relaciones sexuales durante el resto de tu embarazo. 

Si ya tuviste anteriormente un parto prematuro, también te pueden haber hecho un análisis para ver si tenías vaginosis bacteriana. Aunque algunos estudios demuestran que el tratamiento de la vaginosis bacteriana en el segundo y tercer trimestre reduce el riesgo de parto prematuro en mujeres con antecedentes de nacimientos prematuros, otros estudios indican que no hay diferencias. Los especialistas no coinciden en si vale la pena hacerles estudios a las mujeres embarazadas que no presentan síntomas. (Si tienes síntomas de vaginosis bacteriana, te realizarán análisis y recibirás tratamiento con antibióticos, de ser necesario.) 

Seguramente no te habrán realizado un análisis para verificar si tienes tricomoniasis a menos que presentes síntomas. 

Algunas infecciones no uterinas, como la infección de riñón, pulmonía y apendicitis, también aumentan el riesgo de parto prematuro. 

También corres más riesgo de tener un parto prematuro si padeces un tipo de infección urinaria llamado bacteriuria asintomática, una condición en la que hay bacterias en tu tracto urinario, pero no presentas síntomas. Esta es la razón por la que les hacen análisis de orina a todas las mujeres embarazadas. 

Otros factores que podrían aumentar la posibilidad de tener un parto prematuro son:


  • Algún problema con la placenta como placenta previa, placenta acreta (adherida) o desprendimiento prematuro de placenta.
  • Un útero demasiado grande, lo cual ocurre a menudo cuando tienes un embarazo múltiple o demasiado líquido amniótico.
  • Anomalías estructurales del útero o del cuello uterino, como por ejemplo un cuello uterino de menos de 25 milímetros de largo que se acorta, afina o dilata sin contracciones, lo que se denomina insuficiencia cervical. La insuficiencia cervical puede ser resultado de una cirugía cervical o puedes haber nacido con ella.
  • Tener una cirugía abdominal durante el embarazo (por ejemplo, para extirpar el apéndice, la vesícula biliar, o un quiste en el ovario).

¿Cuáles son los factores de riesgo de un parto prematuro espontáneo?

Existen varios factores de riesgo, pero hay que destacar que más de la mitad de los nacimientos prematuros ocurren en embarazos sin ningún factor de riesgo identificable. Si bien es imposible predecir la probabilidad de un parto prematuro, puedes tener un riesgo más alto si: 


  • Ya has tenido un parto prematuro (cuanto más temprano haya nacido el bebé y más partos prematuros espontáneos hayas tenido, mayor es el riesgo)
  • Estás embarazada de dos o más bebés
  • Eres menor de 17 años o mayor de 35 años
  • Eres de ascendencia africana
  • Estabas demasiado delgada antes de quedar embarazada, o no aumentas el peso necesario durante el embarazo
  • Has tenido sangrados vaginales en el primer y segundo trimestre. Si has tenido sangrados durante más de un trimestre, el riesgo aumenta
  • Padeciste anemia de moderada a severa al comienzo del embarazo
  • Fumas, consumes demasiado alcohol o consumes drogas (especialmente cocaína) durante el embarazo
  • Has dado a luz en los últimos 18 meses (especialmente si quedaste embarazada los seis meses siguientes a dar a luz a tu anterior bebé)
  • Tu madre tomaba la medicina DES (dietilestilbestrol), para disminuir el riesgo de aborto. (DES ya no se receta en los Estados Unidos desde 1971, pero aún se puede encontrar en otros países. Si tienes treinta años o más y tu madre vivía en otro país cuando estaba embarazada de ti, pregúntale si tomó esta medicina.)
  • No has recibido atención prenatal o empezaste a ir tarde a la consulta prenatal
  • Estás embarazada de un solo bebé, concebido como resultado de tratamientos de fertilidad
  • Eres de clase socioeconómica baja

También parece haber una relación entre un alto nivel de estrés, especialmente estrés crónico, y el parto prematuro. La teoría es que el estrés intenso puede provocar la liberación de hormonas que desencadenan las contracciones del útero y el parto prematuro. 

Esto podría explicar por qué las mujeres que son víctimas de abuso doméstico tienen un mayor riesgo de parto prematuro espontáneo. Las que sufren violencia física corren un riesgo aún mayor, especialmente si son víctimas de un trauma en el abdomen. 

Algunos estudios sugieren que las mujeres que trabajan de noche o en profesiones que exigen mucho esfuerzo físico, tienen un riesgo mayor de sufrir un parto prematuro espontáneo. 

Por último, algunos investigadores están estudiando el posible efecto de los factores genéticos en el parto prematuro, ya que parece ser más común en algunas familias. Creen que la genética puede explicar hasta cierto punto los diferentes porcentajes que se dan entre las distintas razas, incluso cuando se consideran otros factores de riesgo. 

¿Existen análisis que puedan predecir la probabilidad de tener un parto prematuro?

Hay dos pruebas de detección para aquellas mujeres que presentan síntomas de parto prematuro o que corren el riesgo de tenerlo. Los resultados negativos son especialmente útiles, ya que pueden ayudarte a evitar intervenciones innecesarias e internaciones en hospitales. 

El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos no recomienda hacer estos estudios a todas las mujeres embarazadas. Las investigaciones no han demostrado que estos sean útiles para las mujeres que no se consideran de alto riesgo y que no presentan síntomas. 

Las dos pruebas son: 

Medición de la longitud del cuello uterino mediante un ultrasonido o ecografía

Quizás tu doctor haya medido la longitud de tu cuello uterino durante la primera visita prenatal. Si ve algo que le preocupa, puede recomendar un ultrasonido para medir tu cuello uterino con más precisión y observar señales de que está cambiando. Si empieza a adelgazarse o dilatarse a mitad del embarazo el riesgo de un parto prematuro es mayor. 


Tu médico puede recomendar que te hagan un ultrasonido si nota que tu cuello uterino es más corto de lo normal al hacerte un examen, si presentas un alto riesgo de insuficiencia cervical, o si tienes síntomas que indican que el cuello uterino está cambiando (tales como presión sobre la pelvis o cólicos, dolor de espalda, aumento del flujo vaginal o sangrado). 

Si el ultrasonido muestra que tu cuello uterino está comenzando a cambiar, probablemente el médico te recomendará que reduzcas tus niveles de actividad física y horas de trabajo, que evites tener relaciones sexuales y que dejes de fumar, si todavía no lo has hecho. Dependiendo de tu situación y de la edad gestacional del bebé, podrían realizarte otro ultrasonido en las próximas semanas. 

Si aún no has llegado a la semana 24 y tu cuello uterino está cambiando, pero no tienes contracciones, el médico te puede recomendar un cerclaje, que es un procedimiento mediante el cual se realiza una sutura alrededor del cuello del útero (se cose con un punto de hilo fuerte) para reforzarlo y ayudarlo a mantenerse cerrado. Sin embargo, este procedimiento presenta algunos riesgos, y existe mucha controversia sobre si es suficientemente eficaz y si vale la pena hacerlo. 

Las mujeres que pueden beneficiarse de un cerclaje incluyen aquellas que tienen antecedentes de una posible insuficiencia cervical. En ese caso, pueden practicarte un cerclaje al final del primer trimestre (entre las semanas 12 y 14), antes de que el cuello uterino comience a cambiar. Si tuviste un parto prematuro antes de la semana 34, es posible que te tomen mediciones periódicas del cuello uterino y te hagan un cerclaje si se presenta un adelgazamiento del cuello uterino antes de la semana 23. Tu doctor determinará si eres una buena candidata para este procedimiento. 

También hay evidencias de que el uso de progesterona vaginal pueda reducir el riesgo de tener un parto prematuro en mujeres que tienen el cuello de la matriz corto (menos de 2 centímetros). 

Prueba de detección de fibronectina fetal

Este análisis generalmente se reserva para mujeres que tienen contracciones u otros síntomas de parto prematuro. La fibronectina fetal (fFN) es una proteína producida por las membranas fetales. Si en una muestra de tus secreciones cervicales y vaginales tomada entre las semanas 24 y 34 de embarazo aparece una cantidad mayor de lo que debería, se considerará que corres más riesgo de tener un parto prematuro. 

Si el resultado del análisis da positivo quizás tu médico te recete medicamentos para detener el parto a corto plazo, y corticoesteroides para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápido. 

Sin embargo, el análisis indica con mayor precisión que no darás a luz pronto. Si el resultado de fFN da negativo, es muy poco probable que tengas un parto prematuro durante las próximas dos semanas. Un resultado negativo puede tranquilizarte y ayudarte a evitar la internación en un hospital o bien otros tratamiento innecesarios. 

¿Qué puedo hacer si presento un alto riesgo de parto prematuro?

Cuídate. Si comes y descansas bien, comienzas a recibir asistencia prenatal desde temprano en el embarazo y asistes regularmente a las visitas prenatales, abandonas hábitos perjudiciales (como el fumar) y reduces tu nivel de estrés, ya estás haciendo mucho para garantizar un embarazo saludable y a término. Dependiendo de tu situación, tu doctor puede recomendar que veas a un especialista en embarazos de alto riesgo (un perinatólogo), para que lleve tu cuidado prenatal. 

Si ya has tenido una ruptura prematura de membranas o un parto prematuro espontáneo anteriormente, que resultó en un nacimiento prematuro antes de las 37 semanas, y esperas un solo bebé, pregúntale a tu médico respecto a un tratamiento con un compuesto de progesterona llamado Makena (caproato de alfa hidroxiprogesterona 17, o 17 P para abreviar). 

Los estudios han demostrado que aplicar inyecciones semanales de esta hormona empezando entre las semanas 16 y 20, hasta la semana 36, resulta en una reducción significativa del riesgo de tener otro parto prematuro para las mujeres que ya han tenido uno antes. (En algunos casos, se empieza el tratamiento después de la semana 20.) Este medicamento no parece ofrecer beneficios para mujeres que llevan más de un bebé o que no tienen un historial anterior de parto prematuro. 

A medida que tu embarazo progrese, fíjate en los cambios que experimenta tu cuerpo. Dedica un ratito todos los días, cuando estés sola y tranquila, a concentrarte en los movimientos del bebé y anotar todo dolor o presión inusual. 

Aprende cuáles son las señales de un parto prematuro (ver abajo), y avisa a tu doctor inmediatamente si notas cualquiera de ellas. El adelanto más crucial en la forma de tratar el parto prematuro en los últimos 50 años ha sido el uso de corticoesteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé antes de su nacimiento. Cuanto más pronto adviertas que ha empezado el parto prematuramente, más fácil será que tu bebé pueda beneficiarse de este tratamiento. 

Algunos médicos sugieren reposo en cama, aunque no hay pruebas de que ayude a prevenir el parto prematuro y en algunos casos puede incluso ser perjudicial. 

¿Cuáles son los síntomas de un parto prematuro?

Llama a tu médico o partera de inmediato en caso de tener alguno de los siguientes síntomas antes de la semana 37: 


  • Un aumento en el flujo vaginal
  • Un cambio en el tipo de flujo, es decir, si se torna acuoso, mucoso o sanguinolento (incluso si tiene apenas un color rosado o algunos hilos de sangre)
  • Hemorragia vaginal o pérdidas de sangre
  • Dolor abdominal, dolores similares a los cólicos menstruales o más de cuatro contracciones en una hora (incluso si no son dolorosas)
  • Un aumento de la presión en la zona pélvica (la sensación de que tu bebé está empujando hacia abajo
  • Dolor en la parte baja de la espalda, especialmente si es amortiguado o rítmico, o si nunca antes habías tenido dolores de espalda

Estos síntomas pueden ser poco claros porque algunos de ellos, como la presión en la pelvis o el dolor en la parte baja de la espalda, también ocurren en los embarazos normales y las contracciones esporádicas tempranas pueden ser simplemente contracciones de Braxton Hicks. 

Pero siempre es mejor prevenir que lamentar, así que llama a tu médico o partera de inmediato si sientes algo fuera de lo normal durante el embarazo. Para advertir posibles problemas en seguida, es buena idea que te familiarices con los síntomas que podrían indicar que hay un problema durante el embarazo. 

¿Qué sucederá si tengo un parto prematuro?

Si tienes síntomas de parto prematuro o crees que estás perdiendo líquido amniótico, llama a tu médico, quien probablemente te hará ir al hospital para hacerte una evaluación exhaustiva. Comprobarán si tienes contracciones, revisarán la frecuencia cardiaca del bebé y te examinarán para verificar si has roto aguas. Analizarán tu orina para comprobar si hay signos de infección y tal vez te hagan cultivos cervicales y vaginales. Puede que también te hagan estudios para ver si tienes fibronectina fetal. 

Si no has roto la fuente de aguas, tu médico hará un estudio vaginal para evaluar cuánto se ha dilatado o afinado tu cuello uterino. Lo más probable es que además te haga un ultrasonido abdominal para observar la cantidad de líquido amniótico y verificar el crecimiento, la edad gestacional y la posición del bebé. Algunos médicos también realizan un ultrasonido vaginal para revisar nuevamente la longitud del cuello uterino y ver si hay signos prematuros de afinamiento. 

Si todos los análisis dan negativos, no has roto aguas y el cuello uterino permanece cerrado luego de unas horas, has dejado de tener contracciones y tú y tu bebé parecen sanos, es muy probable que te envíen a casa. 

Aunque la forma de manejar la situación pueda variar un poco entre los distintos médicos, existen ciertas pautas generales. 

Si aún no has llegado a la semana 34 de embarazo y se comprueba que muestras indicios de parto prematuro, pero las membranas están intactas, la frecuencia cardiaca del bebé es normal y no presentas signos de infección uterina u otros problemas (como preeclampsia grave o signos de desprendimiento prematuro de placenta), tu médico intentará retrasar el parto. 

En primer lugar, te aplicarán una inyección intravenosa y te darán antibióticos para impedir que el bebé contraiga una infección por estreptococo del grupo B. (Esto se hace como medida preventiva, ya que los resultados de un análisis se demoran 48 horas.) Es muy probable que te den medicación para intentar detener las contracciones durante suficiente tiempo como para administrar corticoesteroides a tu bebé y acelerar el desarrollo de sus pulmones. 

Si te encuentras en un pequeño hospital comunitario en donde no hay atención especial neonatal para un bebé prematuro, te transferirán a una institución más grande, de ser posible. Tú y tu bebé estarán bajo observación constante durante el parto, si es que este continúa. 

Si rompes la bolsa de aguas antes de la semana 34 pero no tienes contracciones, el equipo médico podría decidir inducir el parto o simplemente esperar, con la esperanza de que el bebé tenga más tiempo para madurar. Todo dependerá de tu tiempo de gestación o de si hay cualquier signo de infección o algún motivo por el cual sería conveniente que el bebé naciera en ese momento. En cualquier caso, te administrarán antibióticos para protegerte del estreptococo del grupo B, a no ser que recientemente te hubieran hecho una prueba que salió negativa. 

Si estás de 34 semanas o más y rompes aguas, quizás te induzcan el parto o te hagan una cesárea. 

Sin embargo, si estás de menos de 34 semanas de embarazo, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés) recomienda esperar para el parto, a menos que haya una razón clara que indique que no se deba esperar. 

Esperar a que se inicie el parto le da al bebé más tiempo para madurar, pero aumenta el riesgo de una infección. Por otro lado, a edades gestacionales muy tempranas, por regla general los beneficios de esperar son mayores que los riesgos inherentes a una inducción o cesárea inmediatas. 

Mientras esperas, recibirás antibióticos (además de los que te darán para el estreptococo del grupo B) para reducir el riesgo de otras infecciones y ayudarte a prolongar el embarazo. También recibirás un tratamiento de corticoesteroides para ayudar a madurar los pulmones del bebé. 

Durante todo este tiempo tu bebé y tú estarán bajo observación constante. Por supuesto, si desarrollas los síntomas de una infección o hay otras señales que indican que tu bebé no está prosperando, te inducirán o te harán una cesárea. 

Si aún no has llegado a las 24 semanas de embarazo, no se recomiendan los antibióticos preventivos para el estreptococo del grupo B ni los corticoesteroides. Tu equipo médico te informará sobre el pronóstico de tu bebé y puedes optar por que te induzcan o por esperar. 

Video: Bebés prematuros en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales

Los bebés prematuros necesitarán permanecer en la UCIN hasta que se resuelvan todos sus problemas médicos, hasta que puedan alimentarse sin problemas y hasta que hayan crecido lo suficiente. Mira qué pasa en la unidad de cuidados intensivos y cómo tratan a los bebés más pequeñitos.

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